Desde 2010, la Fundación CRIS contra el cáncer ha sido un faro de esperanza en la lucha por la cura del cáncer. Su misión es clara: impulsar la investigación científica para encontrar soluciones reales a una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Pero, para seguir con su labor incansable, necesitaban dar un paso más allá y modernizar su forma de comunicarse. Fue así como surgió la decisión de dejar atrás las tarjetas de presentación en papel y dar el salto a la versión digital.
Este cambio no solo ha mejorado su eficiencia, también ha reforzado su imagen como una organización alineada con la innovación y la ciencia.
En INNOCard, creemos firmemente en el poder de la innovación y la colaboración para generar un impacto positivo en la sociedad. Por eso, decidimos ofrecer nuestras tarjetas de presentación digitales sin costo a todas las entidades sociales que, como CRIS, trabajan por un futuro más sano y esperanzador.
Esta iniciativa no solo moderniza su comunicación diaria, también respalda nuestro compromiso mutuo hacia un mundo más conectado, sustentable y comprometido con el bienestar colectivo.
“Lo más complicado era la pérdida de tiempo en coordinar, esperar aprobaciones y corregir errores en los pedidos”, recuerda el equipo.
Antes de digitalizarse, el proceso para gestionar tarjetas físicas era lento, desgastante y poco eficiente.
Cada solicitud venía de diferentes áreas, lo que generaba un caos operativo. Había que alinear departamentos, diseñar tarjetas, mandarlas a imprenta… y repetir todo ante cualquier error o cambio.
Esta forma de trabajar no solo consumía tiempo y recursos, también generaba frustración interna y se volvía incompatible con su vocación innovadora.
“Ha sido un cambio sin complicaciones”, afirma Raúl, responsable del área administrativa en Fundación CRIS.
Desde el principio, el equipo se sintió acompañado y respaldado en todo el proceso.
El mayor reto fue decidir qué información incluir en las tarjetas y cómo estructurarla, pero una vez definido, la implementación fue rápida y sin contratiempos.
La llegada de las tarjetas digitales no solo modernizó la imagen de la fundación, también fortaleció su compromiso ambiental.
“Definitivamente, hemos mejorado en sostenibilidad. Digitalizarnos también es una forma de decir que estamos al día y conscientes del impacto ambiental, que sabemos está vinculado al aumento de ciertos tipos de cáncer”, reflexiona el equipo.
Eliminar el uso de papel no solo ahorra costos, también reduce su huella ecológica. Además, los colaboradores ahora pueden gestionar contactos con mayor agilidad y profesionalismo, aunque aún están en proceso de medir su uso en el día a día.
“Estamos emocionados por ver cómo se usan las tarjetas en diferentes contextos. Aunque algunos aún se están adaptando, el feedback ha sido muy positivo.”
La Fundación CRIS está lista para seguir avanzando.
Las tarjetas de presentación digitales no solo simplifican tareas administrativas, también han abierto nuevas formas de conectar, compartir e inspirar.
“Nos sentimos acompañados en todo momento”, concluye Raúl.
La posibilidad de actualizar la información de contacto en tiempo real y compartirla de manera inmediata les ha dado una nueva herramienta para seguir luchando, ahora también desde la tecnología.
Para nosotros, colaborar con entidades sociales como la Fundación CRIS es más que un proyecto: es una forma de contribuir al cambio.
Apoyar su transformación digital no solo les ayuda a comunicarse mejor, también impulsa su misión de curar el cáncer a través de la investigación y el compromiso colectivo.
Cada tarjeta de presentación digital es un paso más hacia un futuro donde la ciencia, la innovación y la empatía trabajan juntas por un mundo mejor.